Ya era hora de que Ciudad Real se acordara de su héroe más universal



Tiene la capital de La Mancha pocos personajes importantes en la Historia de España, pero uno de esos tiene un carácter quasi legendarios y que la mayoría de la ciudadanía no conoce. Muchos creen que Hernán Pérez del Pulgar es el nombre de un Instituto de Secundaria o un señor que nació al lado de la Catedral. Y es que la ignorancia es atrevida y en Ciudad Real es mucha y campa por las anchuras de estas lindes. 

Don Hernán Pérez del Pulgar y García Ossorio, el de las Hazañas, es un ejemplo de prototípico caballero del Renacimiento. Gentil, valiente, osado y culto. Ejemplo de varón que las novelas de caballerías dejaron para la posteridad como Tirante el Blanco o Amadís de Gaula. Luego nuestro  "paisano" Cervantes, en el Ingenioso Hidalgo, procuró ridiculizar. En fin, me pierdo y esta es otra historia. Hernán Pérez del Pulgar, fue un hidalgo, quizá de segundo orden, que desde muy joven dedicó su vida a la guerra, entrando a formar parte en el ejército castellano. Fue uno de los capitanes responsables de la Reconquista del Reino nazarita de Granada y algunos dicen que amante de la Reina Católica. Sea como fuere el ciudarrealengo Pulgar fue un caballero bien considerado en la Corte, no sólo de sus Católicas Majestades, sino del Emperador del Sacro Imperio Romano, Carlos V.

 Cuenta alguna leyenda que siendo todavía muchacho se enfrentó a varios churriegos (vecinos de Miguelturra) porque le habían insultado con el nada apreciado "culipardo". Como digo, cuentan que dos de ellos no volvieron a decir ni culipardo, ni buenas tardes, pues les dejó la garganta cercenada. Si bien esto no deja de ser chiquilladas de la mocedad, la gran osadía que tuvo fue la del Ave María de Granada. Cuentan las crónicas, que Granada se encontraba sitiada por las tropas cristianas. Nadie de la ciudad quería rendirse y nuestro paisano decidió, como dicen ahora, liarla parda. Acompañado por 15 caballeros y su escudero Pedro entraron por el portillo cercano a la torre de Bib-Altaubin, y deslizándose por las estrechas callejuelas, llegaron a la Mezquita Mayor con intención de incendiarla pero al ser imposible se limitó a clavar en la puerta un pergamino rodeado de cintas verdes y rojas con el “Ave María”, "Sed testigos de la toma de posesión que realizo en nombre de los reyes y del compromiso que contraigo de venir a rescatar a la Virgen María a quien dejo prisionera entre los infieles",  escrito en él. Los caballeros se dirigieron luego a la Alcaicería y allí pegaron fuego a dos o tres de las primeras puertas. El fuego alertó a la guardia y se libró una batalla de la que los castellanos salieron vencedores gracias a su arrojo. La confusión fue aprovechada para ganar de nuevo el río y salir de nuevo hasta el Real de Santa Fe donde la hazaña valdría a Pérez del Pulgar un nuevo cuartel en su escudo y el derecho a ser enterrado en la futura Catedral de Granada


Como comentábamos anteriormente aparte de su arrojo, Hernán Pérez del Pulgar fue cronista de los Reyes Católicos y le debemos la autoría de la Crónica de las guerras de Granada.


Pues con todo este bagaje, nuestro paisano no tenía una estatua, no tenía más que una calle, la antigua del Jaspe y que hasta hace pocos años, no era excesivamente agraciada. Por fin, la gente de este poblachón manchego sabrá que uno de nuestros paisanos fue este gran personaje y que no es sólo el señor que fundó el Instituto.De este modo el pasado 16 de agosto, se inauguró una estatuta en la Avenida de la Fuensanta. Es obra de don Carlos Guerra. Tiene 3,30 metros de altura, con un peso de 1.500 kilos. Hernán Pérez del Pulgar aparece arrodillado en dirección a la Reina Isabel que se encuentra en el otro extremo de la Avenida de los Reyes Católicos, a la que rinde pleitesía sujetando con su mano derecha el casco y con la izquierda el pendón de Castilla.


A grandes rasgos, aquí os dejamos un resumen esquematizado de nuestro héroe y paisano.

-Nació el 27 de julio de 1451 en Ciudad Real, en donde ahora se encuentra el Museo Lopez Villaseñor y fue bautizado en la catedral ciudarrealeña.   



- Participó como escudero en la guerra contra Portugal, que apoyaba a Juana la Beltraneja en su pretensión al trono castellano en lugar de Isabel la Católica.
 

- Su arrojo y valentía durante la guerra de conquista del Reino de Granada le valen los títulos de Gentilhombre y Continuo de la Casa Real en 1481.
 

- En 1482, sitiado junto al Duque de Cádiz en Alhama de Granada por las tropas musulmanas, protagoniza una arriesgada operación en la que logra eludir el cerco y llegar hasta Antequera para pedir auxilio, evitando la pérdida de Alhama.

-Coquistó el castillo de Salar, estratégicamente situado en el camino entre Loja y Granada, con una fuerza de sólo 80 hombres.
 

 - Fue nombrado emisario del trono castellano en las negociaciones de rendición de la ciudad de Málaga. Más tarde tomó Baza y dio muerte durante la conquista a Aben-Zaid, el comandante del ejército granadino.
 

- Esta última acción le valió el título de Caballero por parte del rey Fernando y la concesión de un escudo nobiliario, ‘El de los Pulgares’, compuesto por un león coronado, en gules sobre fondo azul, el cual lleva una lanza en las garras con una bandera blanca en su punta con ‘Ave María’ escrito en ella. Flanquean a la bestia 11 castillos como representación de los 11 alcaides granadinos derrotados hasta entonces por Pulgar
 


- Su valentía y hazañas en la Reconquista de Granada le valieron el derecho a ser enterrado en la futura catedral de Granada.
 

- En 1524 volvió a ser llamado por Carlos V, esta vez para dirigir la guerra contra Francia en la frontera pirenaica, y accedió a pesar de tener ya 73 años. Murió en 1531 en Granada.
 

- En 1834 Francisco Martínez de la Rosa le hizo protagonista de su novela ‘Hernán Pérez del Pulgar, el de las Hazañas’.

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