Con sabor añejo



Quien me conoce sabe que pertenezco a un grupo que se decanta por una estética cofrade rancia, antigua, añeja y que desgraciadamente en nuestra ciudad se fue perdiendo con la posmodernidad de los años 80 que afectó, por desgracia, a la citada estética. Por eso, en nuestra Cofradía, la de las Penas, este que escribe siempre procuró implantar una estética antigua, de otros tiempos, acorde a nuestro espíritu penitencial. Por eso surgió la figura del muñidor, los servidores de librea; se suprimieron elementos ajenos a las Cofradías, como el famoso foquito que iluminaba directamente la cara del Señor, o los fluorescente que alumbraban las capillas del Paso. De este modo se demostró que la penitencia y el silencio no están reñidos con lo elegante, entendiéndolo desde una estética distinguida, donde la orfebrería y el bordado tuvieran su cabida. Qué decir del andar de nuestro Paso, lo más parecido al andar humano y que desde que el martillo fue asumido por Marcelino Abenza , este objetivo se ha cumplido... detalles que han hecho que nuestra Cofradía se distinga de otras por eso mismo.

Por eso, esa estética que tantas críticas y ataques personales sufrimos unos pocos locos, empieza a impregnar a otras Corporaciones penitenciales de la ciudad. Era impensable en 2001 que la figura del muñidor, diez años después, fuera imprescindible en nuestra Cofradía. Estos ataques fueron realizados, incluso por hermanos de la Hermandad, algunos de ellos, de la propia Junta en aquel momento y de Juntas posteriores. SIC TRANSIT. 


En fin, que me voy por las ramas. Decíamos que esta estética empieza a asentarse en nuestra Semana Santa. Este es el caso de la Real Cofradía de Nuestra Señor de la Soledad. Los artífices de este cambio estético se encuentran en la actual Junta de Gobierno, además de sus capataces, Marce Abenza, padre e hijo y del vestidor de las Imágenes Titulares, Antonio García. Cuando he visto las fotos de Evaristo Martín, que a continuación veréis, me he quedado sublimado ante tanta belleza y buen gusto. Por fin en nuestra ciudad, se viste a una Imagen Mariana como en el siglo XVI, lo que iconográficamente se denomina de sacerdotisa y que se basa en el luto de la España de los Austrias.


Maravillosa es por tanto, la manera con que se ha vestido a Nuestra Señora de la Amargura. Maravilloso es también el conjunto escenográfico creado con motivo del mes de los Difuntos. Esta bella estampa podemos contemplarla en el Museo de la Casa Hermandad de la Soledad. Efectista y bello montaje. Enhorabuena.



Comentarios

  1. Realmente es espectacular el cambio de esta imagen, solamente vistiendola con gusto y acierto.
    Así como el Martes Santo ya no se concibe sin el Señor de las Penas, su muñidor, sus capirotes altos, su riguroso silencio,etc, la hermandad de la Soledad solo debe concebirse tal y como esta ahora, palio en plan serio, marchas acordes, amargura y Soledad magistralmente vestidas, etc.

    Como siempre un fuerte abrazo y enhorabuena por el blog.

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  2. Efectivamente. La SOledad no puede ir con marchas del tipo taratachán tachán, como iba otros años. Aún quedan reductos del Abelmorenismo que debe irse quitando de nuestras procesiones, sobre todo de las más serias. Del mismo modo que el Sábado Santo, el Viernes Santo ya no es día de ese tipo de marchas. POr eso marchas como Amarguras, Quinta Angustia, Marcha fúnebre de Chopin, Virgen del Valle, UN Recuerdo,Ioné, Mektub y Juan Jesús, que aunque está escrita en 1998, sigue los cánones clásicos...claro, es del maestro Pedro Morales.

    Ah y gracias por tus felicitaciones. El tuyo, Costaleros del Arte es otra delicatese cofrade, para paladares exquisitos. Un fuerte abrazo.

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