Vacaciones entre el arte visigodo y el mozárabe


Siguiendo con nuestras vacaciones por tierras del antiguo Reino Suevo, no perdimos la oportunidad de visitar tres templos maravillosos que posiblemente sean de los más antiguos de las Españas.

Por cercanía el primer templo que visitamos fue San Pedro de la Nave. Este templo visigodo, de los pocos que quedan en pie, se encuentra en la poblción de Campillos a escasos kilometros de Zamora capital. Extraordinariamente bien conservado, ya que se llevó piedra a piedra desde su original emplazamiento entre 1930 y 1932 por la contrucción del embalse de Ricobayo. Se construyó a finales del siglo VII, unos años antes de la invasión musulmana. Su primera traza respondió a una planta de cruz griega, si bien luego se trazaron las dos naves laterales que le confieren el aspecto final híbrido entre la planta basilical y la cruciforme. Posee además un espacio a cada lado del presbiterio.






Ya en la provincia de Orense visitamos otra joya del arte visigodo: Santa Comba de Bande. Este templo está dedicado a San Torcuato, cuyos restos descansaron allí muchos siglos, hasta que fueron trasladados a Celanova. San Torcuato fue uno de los discípuos de Santiago que evangelizaron esta zona a mediados del siglo I d.C. Fue construida en la segunda mitad del siglo VII. Con planta de cruz griega y perímetro rectangular del que sobresale por la cabecera del rectángulo la capilla mayor y por los pies, el pórtico. El perímetro rectangular queda dibujado por estancias a ambos lados del pórtico que comunicaban con este, otras con el transepto y las de la cabecera con la nave.Tanto en planta como en alzado conjuga la cruz griega inscrita en un cuadrado, cuyo punto central se eleva mediante el cimborrio.Se cubre con bóveda de cañón en nave y transepto, con bóveda de arista en el tramo central del crucero y bóveda de herradura en la capilla mayor.

No obstante lo más interesante de este templo son las pinturas que cubren la bóveda de la capilla mayor. En ellas podemos ver una de las primeras representaciones de la Santísima Trinidad rodeada del Tetramorfos. Esta pinturas son posteriores a la construcción de la iglesia. Aún así es bellísima.


Lo más triste  de este templo es que es conservado por los vecinos de Bande, quienes no reciben ni un duro de ayuda de la Xunta de Galicia. Vergonzoso porque corre el riesgo de que esta iglesia pueda desaperecer en pocos años.





Y por último la joya del viaje. Personalmente fue lo que más me gusto y los que más me impactó fue comprobar cómo una especie de copia de la mezquita de Córdoba se encuentra en mitad de la provincia de Orense, con 900 kilometros de distancia. Se trata de la capilla de San Miguel de Celanova. Se encuentra en el interior del Monasterio de San Salvador de Celanova y es uno de los ejemplos más interesantes, por tanto, del arte mozárabe o de repoblación.


Finalizada en el año 942 es uno de los edificios religiosos más singulares de España. La capilla está levantada con perfectos sillares de granito de medidas muy diversas. Tanto desde el exterior como interiormente, se distinguen tres cuerpos. El primero de ellos es la nave, desde la que se accede al interior, y que está cubierta con bóveda de cañón. Un cuerpo central de mayor altura que los demás, se superpone en el centro con bóveda interior de aristas de ladrillo, y un voladizo al exterior muy salido y dotado de las características ménsulas de rollos. El tercer cuerpo es el ábside, al que se accede por un arco de herradura con alfiz. En su interior presenta una bóveda gallonada y en el suelo un mosaico musulmán.


Sus pequeñas dimensiones llevan a hacer dudosa cualquiera teoría que se realice sobre su función original. Ya fuera capilla para la devoción privada del santo y su madre y hermana, ya edificio funerario, lo cierto es que está dedicada al arcángel San Miguel y fue mandada construir por Froila, hermano de San Rosendo, quien ordenó edificar todo el conjunto monaca, tal como revela una inscripción de la época grabada sobre el dintel de la puerta y que constituye una plegaria a Cristo, de “Froila, pecador e indigno siervo de Dios”, para que el visitante lo encomiende en sus oraciones.






 Fotografías propiedad de Paco Turrillo

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